miércoles, 12 de diciembre de 2018

6 de septiembre, nació Luis Federico Leloir



Luis Federico Leloir nació en París, donde su padre se había radicado para someterse a una intervención quirúrgica, el 6 de septiembre de 1906.

Pasó su infancia en las extensas tierras pampeanas; recibió formación académica en la Universidad de Buenos Aires y optó por nuestra ciudadanía.

La fascinación centrada en los misterios de la naturaleza y de los seres vivos, lo llevó a unirse a fines de la década de 1930, con quienes trabajaban profundizando el conocimiento de las ciencias biológicas.

Consagró su vida a la investigación científica, para la cual (según sus propias palabras) “no bastan la inteligencia, ni los medios adecuados; es necesario tener una fuerte vocación y un insaciable deseo por descubrir hechos nuevos”.

La enorme contribución de Leloir a la bioquímica, lo convirtió en el primer latinoamericano reconocido con el Premio Nobel de Química. Su descubrimiento sobre el metabolismo de los azúcares, abrió el camino para el control de la galactosemia, una enfermedad que resultaba fatal en los recién nacidos.

Su método de investigación demostró que se puede llevar a cabo una creativa labor  científica  superando todos los problemas económicos. Sus valores éticos y su sencillez siguen siendo hoy, un ejemplo para el mundo y un orgullo para los argentinos. 

8 de octubre nació César Milstein



El 8 de octubre nació César Milstein, Premio Nobel de Medicina

uno de los más brillantes científicos argentinos, que falleció en 2002.


«Los anticuerpos monoclonales. La curiosidad como fuente de riqueza»
Fue el título que César Milstein eligió para una de sus últimas charlas en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, en 1999.
En ella relataba cómo la simple curiosidad por tratar de comprender el funcionamiento de una célula del sistema inmunitario le permitió a él y su colega Georges Köhler descubrir la forma de producir los anticuerpos monoclonales, que serviría para terapias en ciertos tipos de cáncer, la producción de vacunas y el diagnóstico precoz y casero del embarazo.
¿Por qué son tan importantes los anticuerpos monoclonales que descubrió Milstein? Los anticuerpos son sustancias químicas que produce el organismo cuando detecta una molécula introducida por un virus, a través de células llamadas linfocitos: al entrar en contacto con la molécula invasora, el linfocito genera una sustancia que les permite a las células del sistema inmunitario reconocer esa molécula y destruirla. Pero los linfocitos no se reproducen fuera del organismo y el problema que resolvió Milstein fue la manera de generarlos: logró fusionar linfocitos con células extraídas de tumores. Y obtuvo una célula que poseía la capacidad del linfocito de generar determinado anticuerpo y la capacidad de la célula tumoral para reproducirse indefinidamente.

César Milstein —el joven que había estudiado gracias al sacrificio de sus padres, quienes impulsaron a él y a sus hermanos a formarse en la Universidad de Buenos Aires—, que vivió su carrera como una gran aventura, recibió el Premio Nobel de Medicina y Farmacología, compartido con Köhler, en 1984. Fiel a sus ideas, jamás reclamó derechos de patente por sus descubrimientos. 
Sostenía que el éxito de la ciencia aplicada es consecuencia de los avances de la ciencia pura, cuyos progresos dependen de un conocimiento público y que, por lo tanto, que pertenecen a ningún individuo en particular.